Los ciclocarriles de Madrid han sido una forma de visualizar la presencia de las bicicletas como medio de transporte urbano. Pero se necesitan medidas de difusión y educación vial para que todos los ciudadanos, especialmente los conductores de vehículos a motor, interioricen que las bicicletas tienen los mismos derechos que cualquier otro vehículo.
La vuelta de las vacaciones estresa a los conductores un punto más de lo habitual. En esta entrada recopilamos una serie de situaciones producidas en estos días (y también algunas del mes de Agosto. En ellas vemos que pocas cosas cambian en lo que respecta a la movilidad urbana de Madrid.
Los ciclocarriles que no se respetan.
Los ciclocarriles de Madrid, cuando se encuentran situados a la izquierda de los carriles bus, siguen siendo percibidos como infraestructuras no demasiado seguras. La policía municipal no controla demasiado la velocidad de los vehículos a motor, mientras que los ciclistas se ven rodeados de coches que les adelantan a ambos lados. Muchos coches se cambian frecuentemente de carril sin respetar distancias. Pero cuando los ciclocarriles de Madrid se sitúan en el carril derecho es incluso peor, ya que muchos coches los usan como zona de aparcamiento impunemente. Creemos que un ciclocarril debería ser tan respetado como un carril Bus, pero esto desgraciadamente no es así. A ningún coche se le ocurriría estacionar tranquilamente en un carril bus, impidiendo el paso a los transportes públicos. En el vídeo vemos que el ciclocarril de subida de la calle Príncipe de Vergara frecuentemente es ocupado por vehículos estacionados. Debido a esto, pierde su efectividad y obliga a los ciclistas a incurrir en riesgos con sucesivos cambios de carril. Al tratarse de una calle con subida, podría ser una candidata a disponer de carril bici segregado, que permitiría a los ciclistas rodar con mayor tranquilidad y seguridad.
Los «cagaprisas», esos conductores.
Los «cagaprisas» son esa especie de conductores que desprecian a los demás y no dudan en interceptar su paso, invadiendo el carril por el que circulan otros vehículos con preferencia. Y cuando los afectados son ciclistas, la impunidad es aún mayor. Los ciclocarriles de Madrid son frecuentemente invadidos por esta especie. Veamos dos ejemplos:
La colaboración de los lectores
Por último, el plato fuerte del día. Una cadena de serie de situaciones rodadas durante el mes de Agosto por nuestro colaborador Fernando. Un poco de todo:
A partir de esta entrada, en lugar de publicar cada situación por separado, intentaremos hacer una recopilacion mensual (aproximadamente a mediados de mes) en una entrada que publicaremos en el blog y enviaremos a nuestra lista de suscriptores. Puede que haya algunas publicaciones adicionales aisladas, pero con esto trataremos de garantizar que al menos habrá una comunicación pseudo-periódica. Muchas gracias por seguirnos.
Las instituciones deben hacer su trabajo en lo que respecta a educar conductores de coches. Hace bastante tiempo que las ordenanzas municipales de muchas ciudades como Madrid permiten (y obligan) a las bicicletas circular por el centro de su carril. Esta es la mejor manera de garantizar la seguridad. Cuando los ciclistas circulan por un lado de la calzada, especialmente en aquellas calles que tienen carriles anchos, muchos conductores de coche tienen la sensación de que los puede rebasar sin riesgo, y esto produce situaciones verdaderamente peligrosas a ambos lados. Por una parte, la fila de aparcamiento generalmente a la derecha, en la que en cualquier momento se puede abrir una puerta o un coche puede ponerse en marcha súbitamente sin advertir la presencia del ciclista a su lado. Y por otra parte, si el carril es demasiado ancho, un pequeño desplazamiento a la izquierda puede invitar a otros vehículos (frecuentemente motos) a rebasar al ciclista por la derecha. Esta situación también es causante de inseguridad y de riesgo potencial.
No sirve de mucho generar normativas municipales avanzadas en el respeto y la educación vial si no se acompañan de una buena campaña para concienciar y educar conductores.
Es relativamente habitual que algunos conductores de coches, desconocedores de las ordenanzas municipales, griten a los ciclistas que supuestamente «se encuentran en su camino» para que se aparten hacia la derecha, lo cual genera situaciones de tensión indeseadas. Cuando un conductor de coche te pita, ya es tarde para dialogar.
En el siguiente vídeo podemos ver más ejemplos de «falta de educación»:
Aunque a veces intentemos dialogar y explicar desde nuestra bicicleta, la posición de partida está viciada porque el conductor cree estar sufriendo unas supuestas molestias producidas por el ciclista, que -piensa- le han retrasado en ese desplazamiento que estaba realizando y no se va a parar a dialogar plácidamente. Se echa de menos una buena campaña masiva para tratar de educar conductores y que no se produzca este tipo de situaciones.
Otros casos ya ni siquiera son cuestión de educación, sino directamente actos criminales, como se puede ver en este escalofriante vídeo:
Añadimos dos vídeos más que nos llegan como colaboración de lectores:
Rodado en la Gran Vía de Hortaleza y calle Aconcagua:
El ciclismo urbano merece todo el respeto por parte de los conductores de vehículos a motor. Para empezar, y en contra de lo que algunos presuponen, la fluidez del tráfico se ve muy beneficiada por la presencia de bicicletas. No sólo porque el espacio ocupado por una bicicleta es menor que el de un coche, sino porque la agilidad en su movimiento permite asímismo dinamizar la circulación en general. Por desgracia, no todos los conductores a motor entienden que el ciclismo urbano les ayuda incluso a ellos mismos, y algunos tienen comportamientos poco favorecedores o agresivos hacia los ciclistas.
El siguiente vídeo es una colaboración de Fernando, un lector del blog que nos ha aportado buen material rodado a primeros de Junio en diversos puntos de Madrid, en el que se muestran diferentes casuísticas de falta de respeto de los coches hacia las bicicletas:
Si es verdad que en algunas situaciones una bicicleta puede circular más lentamente que un vehículo a motor (por ejemplo, cuesta arriba), no es menos cierto que la velocidad promedio a lo largo de un trayecto normal no es tan diferente, e incluso hay trazados en los que una bicicleta puede sacar partido de su flexibilidad, reducir los tiempos de desplazamiento y, por supuesto, simplificar la logística necesaria en términos de aparcamientos, señalizaciones, etc…
En este otro vídeo recogemos algunas escenas adicionales grabadas por nosotros mismos:
La bicicleta es un vehículo más, con todos los derechos a circular y a ocupar el espacio en la calzada. Y si hablamos en términos de eficiencia, de ahorro energético y de impacto medioambiental, obviamente no hay comparación posible con otros vehículos. Todas las ciudades deberían establecer medidas para incentivar el ciclismo urbano como una forma de optimizar recursos, reducir la contaminación y, en definitiva, hacer la vida más agradable para la mayoría de los ciudadanos.
Algunos conductores de autobuses de la EMT (Empresa Municipal de Transportes de Madrid) muestran actitudes poco edificantes. Por mucha prisa que lleven, saltarse semáforos o cerrar el paso a las bicicletas no son comportamientos lógicos en profesionales del volante. Tenemos que decir que la mayoría de los conductores de autobuses de la EMT sí son profesionales cualificados y respetuosos, pero hay algunos que no están a la altura de lo que esperamos de ellos.
En este caso, un autobús de la línea 9 se salta un semáforo en rojo a pesar de que un peatón estaba empezando a cruzar, un poco más tarde otro autobús de la misma línea pone en riesgo a un ciclista al adelantarlo sin respetar la distancia lateral y cerrando el paso de manera peligrosa justo antes de la parada.
Y finalmente, un autobús se sitúa en un semáforo de manera que no deja distancia para que el ciclista pueda colocarse delante. Se fuerza la situación porque, tal como ocurre en muchos semáforos de Madrid, en los que existen zonas de «Avanzabicis», los ciclistas siempre están mucho mejor en la primera línea del semáforo. De esta forma se garantizan la VISIBILIDAD, que es el aliado número uno de la seguridad vial, y además en una posición avanzada se respira un poco menos la contaminación de los tubos de escape.
Conseguir visibilidad y ocupar nuestro sitio en la calzada es el mensaje cotidiano de los ciclistas, aunque algunas veces nos topamos con la incomprensión de algunos conductores de vehículos a motor, como este de la línea 9 de autobuses de la EMT.
A pesar de que algunos piensan que un semáforo es la parrilla de salida de una carrera de automovilismo, la verdad es que la mayoría comprende nuestro comportamiento y no nos pone impedimentos.
El Ayuntamiento ha descuidado bastante el estado del asfalto de Madrid en los últimos tiempos, hasta el punto de que algunas calles se han convertido en auténticas trampas para ciclistas. Aunque la dejadez en esta materia ya ocurría con la anterior corporación, creemos que es hora de que afronten este grave problema y se realicen las obras de reparación y mejora necesarias.
El estado del asfalto de Madrid puede provocar accidentes. Es el momento de prevenir.
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