Las bicicletas deben circular por el centro de la calzada. Muchas veces se evidencia el desconocimiento de las normas de circulación por parte de los conductores, y esta es una de ellas. Lo normal es que los coches sepan que las bicicletas son un vehículo más. Y en concreto, en la ciudad de Madrid las Ordenanzas Municipales indican que es obligatorio circular por el centro del carril. Pero es necesario que estas Ordenanzas sean publicitadas y que la población lo interiorice. En caso contrario, ocurrirá lo que se ve en este vídeo.
Hace un par de años, varios colectivos ciclistas decidieron difundir las ordenanzas municipales ante la pasividad del ayuntamiento. Fue una iniciativa bastante compartida, para la que se utilizaron folletos como el que sigue a continuación, pero parece que todavía no ha llegado a calar a todos los conductores. Es importante seguir incidiendo en la difusión:
Las bicicletas deberán tener un timbre, y para circular de noche o cuando existan condiciones meteorológicas o ambientales que disminuyan sensiblemente la visibilidad, deberán disponer de los siguientes dispositivos: luz de posición delantera y trasera, catadióptrico trasero, y
podrán disponer de catadióptricos en los radios de las ruedas y en los pedales.
En caso de bicicletas que, por construcción, no puedan ser ocupadas por más de una persona, podrán transportar, no obstante, cuando el conductor sea mayor de edad, un menor de hasta siete años, en un asiento adicional, o en un remolque homologado para el transporte de personas,utilizando casco en ambos casos.
Artículo 39 bis
En la calzada, las bicicletas circularán ocupando la parte central del carril.
En las vías con más de un carril circularán siempre por el carril de la derecha. De existir carriles reservados a otros vehículos, circularán en las mismas condiciones por el carril contiguo al reservado, salvo que la señalización permitiera circular por ellos. Si el carril reservado estuviera en zona de pendiente desfavorable donde las bicicletas puedan encontrarse entre los tráficos de autobuses y vehículos en una situación incómoda y peligrosa, los carriles tendrán una sección mínima de 4,5 metros y la circulación de bicicletas se realizará lo más próximo posible a la derecha. Estará prohibida en estos carriles la circulación de varios ciclistas en paralelo.
Madrid se ha llenado de autopistas urbanas como consecuencia de la política de movilidad realizada durante muchos años por el Ayuntamiento. Lejos de conseguir una ciudad agradable para todos, se ha incentivado hasta la saciedad el uso del vehículo privado, con lo que no se han mejorado las condiciones de movilidad, pero sí se han incrementado drásticamente los niveles de contaminación, hasta el punto de convertir el aire de la capital en un riesgo para la salud.
Pero no nos vamos a referir en este artículo a esas cuestiones, que aunque tienen su importancia, dan para ser tratadas en otros ámbitos. El problema que vemos desde nuestra bicicleta cuando nos movemos por Madrid es que los coches tienen tal sensación de impunidad que, especialmente en esas grandes «autopistas urbanas» con carriles anchos sienten la tentación de la velocidad y se lanzan a todo trapo, poniéndonos en riesgo a los ciclistas, que en este sentido somos el eslabón más débil.
Recordemos una vez más que debemos circular por el centro del carril, pero cuando estos carriles son anchos, estamos invitando a coches a adelantarnos por la derecha (como ya nos ocurrió en este artículo), y eso supone un riesgo adicional para nosotros. Aplicamos la «conducción preventiva», pero estaría bien que las normativas y las infraestructuras nos ayudaran un poco.
Muy pocos coches respetan los «Ceda el Paso» cuando el que circula por el carril principal es una bicicleta:
Seguimos necesitando medidas de pacificación y calmado del tráfico, que se respeten las normas ya establecidas en cuanto a velocidades límite (en general 50 km/h en ciudad), que se amplíen las zonas 30 y que se sitúen barreras que impidan a los coches correr tanto. Porque al final, en casi todos los accidentes de tráfico, lo que causa muertes es la velocidad. Las autopistas urbanas no contribuyen a la pacificación ni a hacer ciudades más amables. Y por desgracia, se demuestra que sólo la educación no es suficiente. Hacen falta sanciones para que los conductores de coches entiendan que se están jugando algo.
Respetar una distancia lateral de 1,5 metros es lo mínimo que podemos hacer cuando adelantamos a una bicicleta, por ciudad o por carretera, puesto que la diferencia entre las velocidades de ambos vehículos puede suponer un grave riesgo para el más débil.
En el siguiente vídeo recogemos algunas de las acciones de las que hemos sido testigos durante la semana del 11 al 15 de Abril de 2015. Desde saltarse un semáforo sin consecuencias hasta acosar a un ciclista poniéndolo en riesgo, es muy amplio el espectro de actitudes que tienen algunos conductores madrileños. Deberíamos ser un poco más conscientes de la importancia de respetar las normas, no sólo por miedo a las sanciones, sino también por ser empáticos con el resto de usuarios de la vía, para facilitar la vida a los demás. ¿Por qué no lo hacemos?
La distancia lateral se ha convertido en la medida más reivindicada por los ciclistas de toda España, y cualquiera que haya circulado en bicicleta sabe por qué.
El hecho de respetar semáforos en la ciudad, más allá de librarnos de multas (también a los ciclistas), representa un compromiso con el civismo, con el respeto de unas normas que permiten la convivencia de todos los usuarios de las vías públicas. Hay ciclistas que consideran que los semáforos no van con ellos, porque su origen no está en regular el tráfico de vehículos de tracción animal o humana, sino en la proliferación de vehículos a motor, que requirió una regulación específica para evitar el colapso de la ciudad y los accidentes en los cruces. Otros ciclistas pensamos que los semáforos afectan a todos los vehículos, y por supuesto a las bicicletas, que forman parte del tráfico. Si queremos hacer valer nuestros derechos, también debemos respetar las normas que nos hemos impuesto en la sociedad.
De todas formas, el hecho de que algunos ciclistas se salten algunos semáforos no es el verdadero problema de fondo de la movilidad en la ciudad. Aunque ese argumento es muy utilizado por los conductores de coches cuando surge el debate entre estos y los ciclistas, la verdad es que los coches infringen mucho más las normas. No sólo hay muchos que se saltan los semáforos, sino que hay muchísimos (una inmensa mayoría) que no respetan ni por asomo los límites de velocidad urbanos, ni las zonas de estacionamiento, ni muchas otras normas básicas de convivencia de las que no hablan.
Desde aquí animamos a todos los ciclistas urbanos a respetar semáforos en la ciudad.
Hoy presentamos este corto vídeo rodado íntegramente en un par de días a primeros de Abril de 2016:
El Ayuntamiento ha descuidado bastante el estado del asfalto de Madrid en los últimos tiempos, hasta el punto de que algunas calles se han convertido en auténticas trampas para ciclistas. Aunque la dejadez en esta materia ya ocurría con la anterior corporación, creemos que es hora de que afronten este grave problema y se realicen las obras de reparación y mejora necesarias.
El estado del asfalto de Madrid puede provocar accidentes. Es el momento de prevenir.
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